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sábado, 28 de julio de 2012

Sueños


¿Qué son los sueños? Siempre me lo he preguntado.


Yo no solía soñar nunca, quizás alguna vez cuando era niño, me despertaba sobresaltado y sudoroso y corría a la cama de mi madre, donde hallaba consuelo y un beso en la frente mientras me decía que no tuviera miedo, que los dragones que me perseguían en el sueño se los llevaba la brisa de la mañana y no los dejaría volver.

Mientras me acariciaba la cara, yo me dormía a su lado y me despertaba al día siguiente sin acordarme para nada de aquella turbación.

Cuando crecí ya no volví a soñar más, o por lo menos no me acuerdo, creí que eso solo les pasaba a los críos, por la mente tan imaginativa que tienen, pero últimamente... he vuelo a soñar.

Sueño cosas muy raras, que me dejan mal cuerpo, despierto sobresaltado como cuando era niño y lo peor de todo, es que los malos sueños, esas malas imágenes, a veces... se cumplen.

Creí que todo esto se debía al desorden que hay en mi vida, estoy harto de mi trabajo, de la mesa de mi oficina, de tener que llevar corbata todos los días... de esa comida pre cocinada que me hace compañía en el desierto de mi casa.

Los probes camareros



Hay que reconocer que los veranos son duros pa todos los que habitamos esta zona, pero más que pa nadie, hay que reconocelo, pa los probes camareros.


Un día cualquiera de aquellos que yo ejercía la profesión que ahora tengo apartada y de la que guardo güen recuerdu y a la que nunca digo “nunca jamás” porque igual hay que golver y con muchu gustu lo haría.
En tul veranu no m’enteraba de nada, paecía que solu vía copas, platos, comandas y xente raru.

La de la cocina llegó a odiame con tou el ser porque yo no paraba de pidir comida, el del bañal tenía pesadillas conmigo porque non paraba de llevai platos puercos y los de la barra tamién mi tenían ascu porque non paraba de pidiyos cafés, chupitos y llevayos copas y pocillos pa lavar.

La verdá é que a simple vista, los camareros paez que non jacemos nada, solu pidir y pidir. Vamos pa la cocina y empezamos a presionar a la cocinera:

—Siete fabadas, dos de sopa, una ensalada mixta sin cebolla, un regüeltu de setas, una d’escalopines al cabrales, otra d’escalopines pero con la salsa aparte, una de gambas, dos chorizos a la sidra, tres cachopos, unu sin quesu, y tres menús infantiles.
Es entonces cuando ella me mira como las vacas al tren y mi pregunta:

—¿En qué orden?
La mitá las veces por non parame digo:
—En el que quieras.

El profe ena' scuela


ESTI CHISTE LU CUNTABA SIEMPRE ISABELINA LA DE CABRALES EN LAS COMIDAS DEL ORIENTE; HOY, PA RECORDALA... LU CUENTO YO:

Llegó un maestru nuevu a un pueblu, un maestru d'escuela y al ver que era un pueblu pensó que eran todos tontos.

El primer día, pa poner a los crios a prueba yos preguntó lo siguiente:

-Si Estados Unidos linda al norte con Alaska, al sur con Mejico, al este con el Atlántico y al Oeste con el Pacífico.... ¿cuantos años tengo yo?
Los guajes quedarense pensando muchu ratu ya que no encontraban la relación entre Estados Unidos y los años que podía tener el maestru. Pero había un guaje más avispau que los otros que dijo:

- ¡44!!!! Usté tien 44 años.

El maestru quedó perpleju al ver que aquel tontín había adivinau la edad que tenía, y dijo:

- Y como lo sabes tú???
- Porque yo tengo un hermanu que es mediu tontu...¡ que tien 22!

Amor a primera vista



Todos mis amigos me habían hablado de ella, hasta mi madre me había dicho:
—Si la ves, te enamorarás, es preciosa.
Pero yo, que soy de esos que pasan de todo, que me gusta llevar la contraria solo por ser diferente, que no creo en el amor a primera vista y mucho menos en los amores de verano… pues yo, sí, yo, tengo que reconocer, que estaba equivocado.

Unos amigos me invitaron a una de las fiestas que ella daba, y la conocí. No la imaginaba así, mi madre y todos los que me habían hablado de ella, se habían quedado cortos. Era hermosa, muy hermosa, se me inundaron todos los sentidos al verla, lo del amor a primera vista era cierto, me enamoré de ella como un colegial.

En aquel mismo instante, decidí que iba a amarla, sentirla, recorrerla… cada minuto sin ella se convirtió en una pesadilla que desaparecía al reencontrarnos, miles de mariposas volaban en mi estómago al verla. Sus ojos eran azules como el mar, su pelo negro como el carbón y verdes como los prados sus vestimentas. Ya hace un año que la conocí, mandé construir una casa a su vera y me fui a vivir con ella. Cada noche me duermo con su olor, cada mañana, cuando me despierto, ella me está mirando, y yo le sonrío y le doy las gracias por dejarme compartir su vida.



Sin ella enloquecería, ya no me imagino viviendo otra vez en aquella horrible ciudad.

Te quiero Asturias, me quiero morir contigo… en tí.

FIRRRRRRRRRRRRRMES!!!!


Cuantas veces oímos eso de…: “Perdí la linia por puntos, no friqué el dedu con la puerta por puntos, a Manolo no lu atropelló un coche por puntos…” El casu é que paece que los dichosos puntos 

nos salvan siempre ¿verdá? Pues después de oír toa la vida eso de “salvase por puntos”, van los de tráficu y dicen que nos van a poner el carné de conducir POR PUNTOS.



Todos los conductores nos preguntamos ¿Y cómo será eso? Andamos poniendo la belarda cada vez que dicen algo ena tele o ena radio, enos periódicos… pero hasta la fecha pocu se sabe, pero lo pocu que se sabe… ¡tela!

Por lo vistu van danos doce puntos, doce, pero a los que ya yos hayan retirau el permisu alguna vez en la vida, a esos daranyos ocho. Osea, que será un carné con memoria, no se i olvida nada, no val que seas güenu de ahora en adelante, no, si josti malu alguna vez vas a llevalo a rastru ahora ¿Qué ti paece rapaz?.

Pasó San Antoniu 2012

(Crónica del pasau viernes)

Desd’el pueblín cereceru…

Teníamos tantas ganas de que llegara la fiesta, que ya pasó.

La cena del viernes ena plaza’l Bolugu, estevo muy bien, eso si, como ya vos vaticiné, sobró comida hasta el martes, y es qu’estos hombres no miden, ponense a cocinar y güelvense tochos. Jaciérennos de tou, que si empanadas, que si boronas preñadas, que si tortillas, tartas… estaba tou muy güenu y a ver si en siguientes crónicas vos voy poniendo las recetas de las tartas que nos jacen tan ricas, que hay xente que siempre mi diz que ponga recetas y un dia por otru…

La sobremesa, ya sabés, amenizada por “ el Rilu” y más tarde por el DJ, que mantuvo a la mocedá hasta altas horas de la madrugada.

A otru día, el sábado, cuando despertamos vimos que orbayaba, pero buenu, eso no nos quitó de jacer toas las cosas igual, nunca cuatro gotas d’agua quitaren la ilusión. Los paisanos, como ya vos cunté ena anterior crónica, andaban azotaos per casa, acabando de cocinar, fregando la basa del desayunu, llimpiando los cristales pa que cuando pase la procesión no tengan que dicir, dándoyos cepillu a los zapatos de los guajes, a los de la muyer, a los suyos propios, planchando el mantel del ajuar que solu se saca pa estas ocasiones… en fin, que andaban los probes a tou lo que daban. Y asi andaban tamién las aldeanas, que si ponmi el refaju, que si apreta la solitaria, que si repícami el pañuelu… pero a las doce y media en puntu, estaban toas juntu con los porruanos, en Llusetu como clavos, delante de casa de Luis y Merce dispuestos a salir.

A golpe de tambor, gaita y pandereta, a la voz de “levanten mozos el ramu”, subieren hasta la capilla y salió San Antoniu en procesión pa después oir la misa. 

Tengo que dicir, que a pesar del orbayu, hebo mucha xente pe la mañana y eso siempre es de agradecer.


Pe la tardi subastose el ramu y comprárenlu los mismos que lu habían ofrecidu. Garrárenlu los porruanos y mientras las aldenas cantaban, llevárenlu otra vez hasta el Llusetu. Entre todos formaban un grupín muy guapu y hay que resaltar a los más chicos, los dos porruaninos, Pelayo y Gonzalo, y las aldeaninas que con lo chicas que son lo hacían genial y eran: Yaiza, Lucía la de Monse, Lucía la de Samuel, Andrea, Ana, Laura, Noa y Claudia. Paecían muñecas.

En fin, que tou lo referente al ramu, muy bien.

La fiesta, pe la noche, muy animada, sobre tou el baile de l’escoba, que no era nada de lo que yo vos dicía, ni había que barrer la plaza, ni había que dar escobazos a los de al lau, ni nada que se paeza. Era que había que bailar con la escoba ena mano y dir pasándola a la pareja que tuvieras al lau, cuando la orquesta paraba de tocar, el que trayera l’escoba ena mano… quedaba descalificau, fuera de concursu. 

Estuvo muy emocionante y muy riñidu. Dicía el de l’orquesta, que nada de tirase con la escoba al focicu, pero pocu faltaba, na más que yo la posaban ena mano…¡ras! Al siguiente. Al final las cosas quedaren asina:

Las terceras quedaren Maite y María Eugenia. Los segundos David y Olivia, y el primer premiu se fue pa Lledies y Llanes, pa Sofía y Victor, que mordían el trofeu igual que Nadal.

Todos llevaren premios de artilugios pa la cocina, que nunca sobran y quedaren muy animaos pa presentase al concursu del añu que vien, pámique van a ensayar toas las semanas ahí en Suqueru.

Y al final de fiesta, lo de siempre, la tradicional chocolatada con corbatas pa dise pa la cama con el cuerpu entonau, que por ciertu, estaba güenísimu.

En nombre de la comisión, munchísimas gracias a todos los que nos viniestes a acompañar en esti día. Vos iré poniendo fotos y si querés ver más cosas, podés entrar ena página del Facebook de “Quelylladas”. Y a ver si mejora el tiempu mio jiyos, que en vez de que va ser San Juan, paez que va ser el Rosariu, yo tevi qu’echar otra manta ena cama ¿Cuándo se vio?
Sede güenos con una migallina de maldá.

La noche de San Juan

( esti sábado 23 pe la noche)

Esta noche de antes de San Juan é mágica, la más corta del añu y dicen que las jigares echan la flor en esas horas, que si estas atentu puedes ver como salen.

Cuando yo era chica, echábamos la clara de un güevu de gallina pedresa en agua y lo dejábamos toa la noche al serenu. A la mañana siguiente, osea, el dia de San Juan, íbamos a saber d'ello y la clara habíase convirtidu en un preciosu barcu veleru, los entendidos dicían que era el barcu del santu del día. La vez que más claru lo vi, fue una vez que lo jezo el difuntu Fidel, y ahi si se vía el barcu perfectamente, con sus palos y con sus velas.


Otra gente jaz otras cosas esa noche, como por ejemplu la famosa hoguera, onde yo aprovecho siempre pa quemar cosas vieyas, como ropa, calzáu, diarios, fotos... en fin, tou lo que signifique o significó algo pa ti y que ahora no sirve pa nada o interfiere en el caminu pa siguir adelante.


Yo suelo ajuntame esa noche con los amigos, los que yo llamo la "banda el gas" (jejje), que estamos todos un pocu p'allá y nos gustan muchu esas cosas de magia y brujería (siempre con buena intencion eh?) y solemos jacer la hoguera y cada unu escribe en un papel a LAPIZ, lo que quier quitar de la vida, esas cosas que nos molestan. En otru papel, tamien a LAPIZ, escribimos lo que queremos ATRAER, ya sean trabajos nuevos o mejores, amores imposibles, salud pa los que queremos... en fin, tou lo que se nos ocurre pa que la vida sea más amena y llevadera.

Cuando ya tenemos todos los papeles escritos, nos ponemos onde la hoguera y unu a unu la vamos saltando y al saltar per encima, tiramos los papeles allá pa que se nos cumpla lo que pidimos. Si algunu no puede saltar non pasa nada, que lo queme y ya está y si vivis en sitios onde no se puede jacer un juevu, pues nada, escribís los papeles y los quemaes en un ceniceru, lo importante es la intención que se ponga, y recordade lo que diz Paulo Cohelo, mi autor favoritu: CUANDO DESEAS ALGO, TODO EL UNIVERSO CONSPIRA PARA QUE LO TENGAS. 

A si es que... cuidadín con lo que deseaes, que se cumple.

Yo, la verdá, tengo que dicir, que va unos años pacá que jago lo del papelín, y hasta ahora mi va dando resultau, quité de mi vida cosas que no quería y treji lo que pidí.

Per otra parte, con los mios amigos (la banda el gas) solemos jacer una QUEIMADA, que se jaz con orujo blancu quemau y mientras se quema, se lee un CONJURU, que no vo lu pongo aqui porque é mu largu, pero podés buscalu por internet y lu jallaes en gallegu y en castellanu, vos aconsejo el castellanu, porque con el gallegu se traba bastante la llengua (sobre tou despues de beber el orujo, jeje).
En una tartera o en un cacharru de barru, ponés por ejemplu... dos botellas de orujo, la corteza de un limón, azucar (según queraes qu'este de dulce), y un puñau de café en granu. Lo calentaes ena cocina y despues salís con ello allá juera y lo prendés con una cerilla, tenede cudiau por dios de non quemar nada, que la noche de san Juan é cuando más xente hay en urgencias. Unos que si se quemaren, otros que si saltaren la hoguera y retorcieren una pata... en fin, cuidadin cuidadin !!!!

Pues eso, vaes regolviéndolo con una cuchar larga, bien sea de madera o de lo ke tengaes per casa, y mientras unu regüelve, otru tien que leer el conjuru, y cuando veaes que está bien quemau, que ya queda poca llama, pues lo tapaes pa que se apague y ya podés dir echándolo en tazas y bebiéndolo despacín non vaya ser que quemés el garguélu y tengaes qu'estar una semana sin jablar y sin comer. Despacín, soplando y bebiendo, pensando que eso nos va a purificar.

Es una buena manera de celebrar la noche de San Juan, sobre tou porque la xente se pon simpática (despues de taramingar la tarterada de orujo) y de la risa suele hasta doler la cara pe los lláos. Yo vi como había algunos que garraban las ascuas con los dedos de los pies, como si fueran monos y dician que no quemaba, pero tou eso se produce despues de beber el orujo, antes de beber... las ascuas si queman.

A veces, despues de una buena queimada, puedes hasta encontrate con el amor de tu vida, con tu alma gemela, lo sé yo de buena tinta.

Otra gente, tamién, esa noche, van a bañase a la playa, dicen que se purifican, pero yo no vo lo aconsejo, porque ahora con esto de la crisis, qu'están quitando todos los socorristas... igual apaecés en Francia, como una botella flotando, pero sin mensaje, jeje.

Si acasu, pa no correr riesgos, podés echabos en un prau que tenga güena pación a la rosada, qu'esto tamién lo vi yo jacer, y los riesgos son minimos, puede que vos echés encima d'alguna araña o que entre el pelu vos quede alguna salamandra... pero eso nada.

Hablando de salamandras... la caleya d'entrar pa mio casa siempre está llena d'ellas cuando llueve, yo antes las barría y las echaba pa otru lláu, pero resulta que lei que las salamandras son espíritus de xente que no se quier ir, asi es que ahora no m'atrevo a nada con ellas, solamente las esquivo, subo la caleya como la película aquella de "mejor imposible", que andaban esquivando con los pies toas las rayas de las baldosas, jeje.

Y en fin, que el sábado pe la noche algo haremos, una joguerina pa quemar cosas y papeles, y un pocu de queimada.

Seguru que vos, lo celebraes de otra manera, y si querés podés cuntamilo aquí.

No voy a dejar atrás el enrame de las juentes, que mi paez una cosa preciosa y una manera de honrar a algo tan necesariu y tan vital como es EL AGUA Y NUESTRAS FUENTES.
FELIZ NOCHE DE SAN JUAN, QUE OJALÁ ENCONTREIS LO QUE BUSCAIS, Y NO VOS OLVIDÉS DE DESEALO CON TOAS VUESTRAS FUERZAS, Y SEREIS OIDOS, Y VUESTROS DESEOS SERÁN ORDENES. Si no lo crees... prueba!!!
Mil besos a todos y gracias por leer el Quelylladas.

miércoles, 25 de julio de 2012

La fiesta de San Antoniu 2012

Desd’el pueblín cereceru…

Pasámos el cuarenta de Mayu, ya quitamos el sayu y ya quemó la vieya el tayu, o como dicimos en Rusecu, el jendedoriu.

Paecía que la fiesta quedaba allá lantrón, pero ya llegó. Güelvo recordavos que hoy viernes dia 15, quedamos todos pa cenar ena plaza’l Bolugu, que hoy é la fiesta del “Treji”( yo treji esto, treji lo otro…). Cadunu que traya lo que quiera, o lo que pueda, y si venís sin nada tamién val, que después siempre sobra pa tres díes y llegamos al martes con el mismu menú.
La fiesta del treji.


Acordádevos de que é hoy, a ver si vaes a venir el viernes que vien, de la que subís del mercau y resulta que non jalláes más que a David cabruñando la güadaña nueva.

Pues eso, que cenamos allí y después vien unu que é monologuista y llámase Avelino “el Rilu” y que seguru que nos anima la sobremesa. Yo, con esos que jacen monólogos, méxome de risa, asi es que, que valore la comisión, si es que esti hombre jaz munchu de riir, que echen detrás del escenariu una carrocetada de arena, pa no tener que venir a casa al trote lo digo, porque así jacemos como los gatos, escarbas, tapas y ya tá.

Después el DJ pondrá música, non sabemos hasta que hora, pero a los rapaces yos lo digo, que no se queden hasta la hora mecer, porque después a otru día traen unas ojeras que paecen osos panda, qu’entre todos traen unas bolsas debaju los güeyos que da pa jacer el toldo d’un camión. Y van pe la mañana a poner el traje de porruanu y los ven esa xente que vien de ralu en ralu y dicen: -¿Esi é el jiyu de Menganu? ¡vaya desmejorau qu’esta! (No mi jagaes casu, bailade hasta qu’el cuerpu aguante).

El día grande é mañana sábado 16. A ver, pa los que non sepaes venir: tiraes de Posada párriba, toa la recta, en Pandellar daes la curva y tou a derechu hasta que algo vos de enas patas y cayaes de narices al suelu. No vos asustedes, son los carteles indicadores, unu que pon Posada 2km, otru que trae Rales 1, La Robellada 15, (que a mí como soy chica lléganmi a la cintura, pero por ejemplu al mio sobrinu Davo llégani pe las rodillas) pues ahí justu, en esi momentu, giraes a la izquierda y ya non tenés pérdida. Tou p’arriba, curvas, ocalitares, curvas… y llegaes al pueblín cereceru. Preguntaes por el Llusetu y bajaes p’allá, que allí delante casa de Luis y Merce estarán toas las aldeanas a las doce y media como clavos, y los porruanos con el ramu. Subirán hasta la capilla y con San Antoniu saldremos de procesión, que a la una, é la misa.

Después, como siempre, como toa la vida, las muyeres iremos al bar a tomar el vermú mientras jacemos muera hasta qu’esté la comida y jablaremos de cosas super importantes, de cómo va la roja, de cómo quedó Alonso… y cuando cansemos de dar a la llarpiza vamos pa casa, que ya los maridos tendrán la mesa puesta, con el pitu caleya calentín, las patatinas recién fritas, la delantera de casa barrida… en fin, con tou dispuestu. Son unos soles, como el del chiste, que dicía:
-La mio muyer é un sol ena cocina.
-¡ah! ¿Que cocina bien?
-¡No! Que tou lo quema.
Comeremos como siempre se come el día la fiesta, en familia y con amigos, después tomaremos una copina o un chupitín mientras jablamos de cosas super importantes, como de gran hermano, o de qu’estevo la Esteban per Cabrales… y pa cuando nos demos cuenta, ya tienen los hombres la basa fregada, secada y guardada en armariu, que ya se sabe como son de tiquis miquis, y lo munchu que yos gusta tener la cocina arrecaldada por si vien algunu. Y mientras pelan unas patatas pa la noche, nos dicen a nos, a las muyeres: - ¡Hala, échate un ratín ena cama que si no a la noche estás muy cansada!

Y nos, obedientes, bien mandadas, echamos un pigazu perellí per cualquier láu, en el sofá mismu, o como dicen los q’estuvieren per la Belxick, en el flotoi.

Pa cuando despertemos ya están los paisanos poniendo la mesa pa cenar. Esperamos a los invitaos, jacemos un pocu de tiempu, tomamos una sidrina, hasta que el maridu nos llame pa cenar. Nos sentamos y ahí vienen ellos con la cena, jaciéndonos creer qu’estuvieren toa la tardi cocinando, y nos disimulamos delante de las visitas, porque ya vemos que é lo del mediudía calentau, el pitu caleya de las doce, lo que pasa que fríen unas patatas y ponen un pocu lechuga, y ¡Hala!

Pero buenu, está bien aprovéchalo tou, que no están los tiempos pa tirar y pa qu’estén contentos yos dicimos: - Cari, está güenísimu, cada día cocinas mejor.

Y ellos, con esi pocu, llénanse d’orgullu y piensan en lo que van a poner pa comer mañana. Son soles, vo lo digo yo ¡son soles!

Mientras acaban ellos de fregar y recoger, nos entretenemos a las visitas escuchanoyos la conversación que tienen super profunda y cuando ya non podemos más dicimosi al maridu: - Cari ¿acabas ya? É que ya suena l’orquesta.

Y ellos los probes, están intentando poner los zapatos que compraren expresamente pa hoy, y que a cuenta d’estar tul día de pie, traen las nueces de los pies hinchaos como botos y al final tienen que dir a la fiesta en chanclas, d’esas que asoman las didas. Pero contentos ¿eh? ¡Satisfechos del trabayu bien jechu!

Mientras tocan el dúo Cigarra y el trío Tobogán tomaremos algo. Acordádevos de sacar al maridu a bailar un pasodoble o dos, porque si no a otru día traen un focicu que se yos amarra y non sabemos por qué, y é porque non yos jaciemos casu. Hay que dayos un pocu de atención, que pa eso llevan toa la semana pelando pollos, pintando la fachada, pintando los jierros de las ventanas, quitando telarañas, poniendo la ropa a postoriu… en fin, que me lio.

A la una de la mañana, é el baile de l’escoba, que yo creía que tenían que barrer los paisanos la plaza, pero no, resulta que hay que bailar con la escoba ena mano y cuando pare l’orquesta de tocar…¡Zas! Escobazu en llombu a la pareja que tengaes más cerca. Lo que no entendí bien joi lo de los premios, no sé si gana el que más escobazos dé, o el que más escobazos lleve. Ya vo lo explicarán allí.

Y cuando acabe la fiesta ya nos habrán preparau los maridos el chocolatín caliente, pa entonar el cuerpu antes de dise pa la cama. 

Acordádevos de que hay carpa, asi es que igual da que llueva que no, y la semana que vien ya vos cunto como nos joi la cosa.

Cambiando de tema ¿Ya llamastes a Laura, la corresponsal de Quintana? Pues ya la estaes llamando, pa lo de la comida del oriente, que hay que saber cuantos somos pa reservar.

Y na más, si querés ver más cosas podés entrar ena página del faccebok de “Quelylladas”, o dejami lo que queraes en el correu quelyrusecu@hotmail.com 

¡Salud!

Azul Marino


Hay que ver como cambió la vida en pocos años, me refiero a la de los pueblos, me imagino que enas ciudades no haya cambiau tantu.

Me acuerdo de aquellos tiempos, preciosos tiempos, de cuando yo diba a l’escuela, primero a Vibañu y después a Lledies. Cuando llegábamos pe la tardi, lo primeru era dir a quitar la ropa, era una obligación porque si la emporcabas… a ver que llevabas a otru día. Tenía que durati toa la semana, quitando el día que teníamos gimnasia, que llevábamos aquellos chándal azúl marino, porque en aquella época ti lo compraban tou d’esi color pa que jora sufridu. Que mirando el diccionariu, la palabra sufridu trae:

  1. Que sufre sin resignación, sin queja.
  2.  Muy resistente al uso, color sufrido, tela sufrida.
  3.  Dícese del marido consentidor.
Buenu, pues en el diccionariu Rusecanu era siempre la número dos, muy resistente a la suciedad y al uso. Oséase, que podías traer una pila mugre encima, pero no se notaba. Si ti compraban una falda, tenía que ser azul marino, porque asina, si te sentabas en Pin’ul Cuadru de la que venías de l’escuela… no se notaba. Si ti tejían una chaqueta, lana azul marino, ¡jolín! Dicias: “mamá, esti añu vo encargayos a los reyes unos playeros blancos pa dir a gimnasia los miércoles.” Y cuando llegaba el seis d’Enero, abrías el regalu y los Reyes ti habían dejau unos “campin” azul marino.

Desde luego, los Reyes que venían a mio casa, no tenían ni puta idea de lo que mi gustaba, tenían el mismu gustu que mio madre, ¡que fijación con esi color! ¿Cómo querían que vieramos la vida de color rosa, si estaba tou inundau de color sufridu?

lunes, 23 de julio de 2012

Revista Quelylladas nº1 - Junio 2012

Está disponible la version PDF.

de todo lo ocurrido durante el mes de Junio (el primer mes) por si alguien se lo perdió.



también disponible en


(tambien en Castellano por si tienes alguna dificultad)

Gracias

Ya sabeis que RUSECU ES AL REVES DEL MUNDIU, asi es que en el día de mi cumple soy yo la que os hace un regalu.

Os dejo la revista "Quelylladas" con el resumen del primer mes de la página.

¡Que la disfruteis!




BESUKOS.